09/08/2018 - 00:Ago

Crónica del campus de tecnología creativa - Verano 2018 - Semana 1

En estas vacaciones de verano, seguimos con una nueva edición del campus de tecnología creativa de Crearium Kids. En la semana de julio, hemos realizado las siguientes actividades: realidad aumentada, wearables (brazalete de fieltro con hilo conductor y LEDs), sala interactiva con Makey Makey y Scratch, libreta para ideas brillantes con tinta conductora y telégrafo electrónico con Arduino y el kit de robótica de BQ. ¡Una semana de lo más completa! (y eso que nos han quedado muchas cosas por hacer, como siempre).

REALIDAD AUMENTADA, una pequeña actividad para empezar el día

Como ya es habitual, mientras van llegando todos los asistentes, hacemos la espera más amena con una actividad de realidad aumentada. Sí, sí, realidad aumentada. ¿Qué es eso? Nos referimos a superponer algo virtual, creado en 3D, en el mundo real. Pintamos diferentes dibujos para luego sorprendernos cuando cobran vida en la pantalla. La magia ocurre gracias a una aplicación de origen aragonés llamada Chromville y otra aplicación llamada Quiver, que podéis descargar en todas vuestras tablets y seguir aprendiendo en casa. Hay dibujos creativos, pequeños juegos y también actividades educativas.

Siempre es una sorpresa lo que ocurre con cada uno de nuestros dibujos y ¡es muy emocionante! Después de pintar cada dibujo como más nos gusta, lo capturamos desde la aplicación y vemos el resultado en la tablet. ¡Incluso podemos posar junto a ellos!

INTRODUCCIÓN A LOS WEARABLES: BRAZALETE CON LUCES

Hemos comenzado el campus conociendo el mundo de la tecnología aplicada al textil, los llamados: WEARABLES. Hemos visto ejemplos de proyectos profesionales ya en el mercado, y de otros más experimentales creados con herramientas que tenemos a nuestro alcance. Como primer proyecto en este área, hemos diseñado unos brazaletes con fieltro, al que hemos cosido unos LEDs con un hilo especial que conduce la electricidad (tras aprender un poco sobre circuitos) y hemos colocado una pila entre imanes que hacían de cierre. Así, al ponerlo en la muñeca, ¡se enciende!

¡Chulísimos!

SALA INTERACTIVA

Tras terminar nuestros brazaletes, nos pusimos manos a la marcha con el siguiente proyecto: la joya de la corona de esta primera semana de campus. Se trataba de transformar nuestro aula en un lugar lleno de interactividad. Vimos ejemplos de proyectos realizados con Makey Makey (podéis ver algunos de ellos aquí), y aprendimos un poco de programación con Scratch para, después, diseñar cada uno de nosotros un punto interactivo, grabar, buscar o elegir un sonido, construirlo, y programarlo.

Al diseñar cada punto, teníamos que buscar elementos que condujeran la electricidad y pensar una idea de sonido que sonase al tocarlo y una llamada a la acción. Después, aprendimos cómo funcionaban los circuitos eléctricos, construimos con diferentes materiales cada uno de ellos, conectamos los cables al Makey Makey, diseñamos entre todos una toma de tierra y Diego, nuestro programador máster, se encargó de programar todos los puntos interactivos con las indicaciones de sus compañeros y compañeras.

¡Y funcionó genial! ¡Un proyecto espectacular, en el que tanto pequeños como mayores alucinamos con el resultado! 

Cada uno tuvo unos minutos para disfrutar de toda la sala y ¡cuánto disfrutaron!

También los papás, mamás, abuelos, abuelas, primos, primas, hermanos y hermanas probaron nuestra sala interactiva:

Aquí os dejamos con un recorrido por todos los puntos diseñados, construidos y programados 100% por estos grandes peques, ¡menudo trabajazo!

LIBRETAS PARA IDEAS BRILLANTES

Seguimos con más circuitos eléctricos, en este proyecto, con tinta conductora. Tras el gran proyecto de la sala interactiva, nos pusimos manos a la obra a diseñar y fabricar una libreta personalizada para tomar nota de todas nuestras ideas. Pero no una libreta cualquiera, sino una que al cerrarla se enciende la bombilla de las grandes ideas. ;)

Nos vino muy bien la fabricación de los brazaletes para saber cómo teníamos que hacer el circuito de nuestra libreta. Aunque era un poco diferente, lo teníamos muy claro. En esta ocasión, para el circuito utilizamos ¡tinta conductora! Sí, sí, tenemos una especie de rotuladores, que nos permiten crear circuitos ¡dónde queramos y cómo queramos! simplemente pintando correctamente y conectando los elementos necesarios. ¡Como si fabricáramos cables!

Primero diseñamos y encuadernamos (cosiendo y todo) nuestra libreta, de principio a fin. Después, aprendimos cómo hacer un circuito con una pila, un LED y un switch, para que la luz se encendiera únicamente al presionarlo, ahorrando así energía y controlando cuándo queríamos que hubiese luz y cuándo no. El objetivo era que la luz de nuestras ideas brillantes, se encendiese únicamente al cerrar la pestaña que habíamos diseñado. Una vez diseñadas, encuadernadas, decoradas, e integrados el LED y la pila en la libreta, teníamos que esperar a que la tinta conductora se secase para comprobar si todo funcionaba bien. ¡Y quedaron genial! ¡Ahora ya tenemos el lugar perfecto para plasmar todo aquello que se nos ocurra!

CÓDIGO MORSE, ISLA DESIERTA Y TELÉGRAFO ELECTRÓNICO CON ARDUINO

Aunque ya lo habíamos conocido viendo ejemplos y vídeos, en este último proyecto de esta semana, nos acercamos un poco a nuestro buen amigo ARDUINO. Arduino es un microcontrolador de hardware y software libre con el que podemos crear infinitas cosas gracias a la electrónica, la programación y la creatividad. Esta vez, ¡íbamos a crear nuestro propio telégrafo!

Gracias al kit de robótica de BQ que utilizamos a menudo en este tipo de actividades, podemos aprender electrónica fácilmente. El lema de este kit es: "Lo que se ve se recuerda, lo que se hace se aprende" y ¡no podemos estar más de acuerdo!

Primero, aprendimos un montón sobre el código morse, sobre Samuel Morse, su inventor, la importancia de este gran invento en la historia de la comunicación e incluso una regla nemotécnica para poder aprenderlo más fácilmente. ¡Y cuánto nos reímos con algunas de las palabras!

Después, nos dividimos en dos equipos, y en cada uno de ellos, teníamos que diseñar una isla desierta con todos los elementos y personajes que cada equipo quisiera: ¡venga esa imaginación! Una vez creados los escenarios (alucinantes, por cierto), construimos nuestro telégrafo siguiendo el esquema electrónico, conociendo los elementos necesarios y aprendiendo su funcionamiento. En esta ocasión, nuestro Arduino (el cerebro del proyecto) ya tenía subido el programa del telégrafo porque no nos daba tiempo de programarlo (lo dejamos para la próxima vez).

Una vez probado cada telégrafo y comprobado que funcionaban perfectamente, quedaba lo más divertido de la actividad: ¡comunicarnos en código morse! Como el tiempo ¡vuela! hemos tenido pocos minutos para mandarnos algunas palabras secretas entre equipos y descodificarlas para adivinarlas, pero nos lo hemos pasado genial. ¡Buen trabajo peques!

Además de todos los proyectos, también disfrutamos de nuestro jardín, jugamos, y ¡hasta celebramos el cumple de uno de los peques! :)

¡Gracias a todos y todas por participar en esta semana de campus! Os contamos más después de la siguiente, que será del 20 al 24 de agosto (más información aquí).

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